La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) acortó de 28 a 15 días el plazo para saldar recibos, desatando alertas de centrales obreras y sectores productivos que ven un mazazo para hogares de bajos ingresos en Honduras. Dependientes de salarios mínimos e informales enfrentan mayor presión para cubrir este esencial.
Obreristas denuncian inequidad: «Golpea a quienes menos tienen, que luchan mes a mes por juntar fondos», mientras privilegiados pagan sin drama. Esta medida agrava vulnerabilidad en Tegucigalpa y provincias, donde cortes prematuros amenazan refrigeración, alumbrado y electrodomésticos básicos.
ENEE justifica por crisis financiera crónica
Generadores energéticos admiten la delicada caja de la estatal: la reducción acelera cobranza para honrar deudas operativas y proveedores. Con pérdidas acumuladas, urge liquidez inmediata para evitar colapsos en generación/transmisión.
Gobierno prioriza subsidios sostenibles
Secretaría de Finanzas defiende ajuste: subsidios energéticos/combustibles superan L680 millones en 2026, rebasando presupuestos. «Evaluamos constantes para equilibrar apoyo social y estabilidad fiscal», argumentan, ante presiones globales como El Niño que encarecen importaciones.
Esta decisión tensiona economía informal (70% fuerza laboral), potencialmente elevando morosidad y cortes masivos. Obreros exigen alternativas: plazos escalados por ingreso, campañas pago anticipado o condonación parcial para vulnerables.
ENEE evalúa impacto, pero críticos ven cortoplacismo: sin reformas estructurales (eficiencia, renovables), hogares pagan crisis ajena. Debate urge: ¿sostenibilidad estatal vs. equidad social? En 2026 de sequía y alzas, equilibrio fiscal no puede sacrificar familias base de la pirámide hondureña.
Hondurasensusmanos Noticias Las noticias positivas que nos hacen crecer!