
13.08.2019
En el barrio La Zarcita, de la ciudad de Comayagua, en la casa de Héctor Armando Valle Herrera, un domingo 3 de junio del año 2012, aproximadamente a las 10:20 de la noche, el dueño de la vivienda se encontraba en su cama y escuchó un estruendo, que pensó era una bomba o un atentado.
El hombre, al levantarse, se dio cuenta que había un agujero en la cama y que una roca atravesó el techo y cayó a pocos centímetros de su cuerpo, hasta chocar contra un bloque, fraccionándose, declaró el astrofísico, físico y matemático, Norman Palma.
Esta historia fue conocida hasta agosto de 2012, luego que una inmensa bola de fuego atravesara el territorio hondureño, motivo por el que la Facultad de Ciencias Espaciales (Faces), de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), se desplazó a Comayagua para hacer las investigaciones correspondientes, hasta llegar a la conclusión de que aquella roca se trataba de un meteorito.
Luego se desarrollaron diferentes acciones para documentar la caída de este objeto, siendo el primero y único del que se conoce con precisión el instante en que impactó en el territorio nacional, lugar y coordenadas: 14 grados, 28 minutos, 18 segundos latitud norte y 87 grados, 38 minutos y 40 segundos latitud oeste.
“Lo que se pretende con este meteorito es que pueda entrar al catálogo de meteoritos caídos en el planeta Tierra”, culminó Palma.
Cabe mencionar que actualmente no se puede ver el meteorito, el cual se encuentra en la UNAH; el acceso al mismo es restringido y se podrá observar hasta que se haya completado la investigación acerca de su composición física y química, y se conozca la procedencia de este objeto.
Fuente: Latribuna.hn
Hondurasensusmanos Noticias Las noticias positivas que nos hacen crecer!