
Tegucigalpa (Proceso Digital/ Por Alejandro García) – En un país donde la educación suele debatirse entre carencias, esfuerzos y esperanzas, hay instituciones que, discretamente, han sostenido el futuro de generaciones enteras. Una de ellas es la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), que este 2026 cumple 70 años de formar a quienes enseñan, acompañan y transforman la vida de millones de hondureños: los docentes. Su historia es, en buena medida, la historia de la educación nacional.
– La institución celebra siete décadas de aporte académico, social y humano, entre desafíos históricos, logros internacionales y el compromiso permanente de dignificar la carrera docente.



Un origen marcado por la urgencia de profesionalizar la enseñanza
La UPNFM nació en 1956 como la Escuela Superior del Profesorado Francisco Morazán, impulsada por la Comisión Técnica de la UNESCO ante la necesidad de profesionalizar a los maestros que ejercían de manera empírica en la educación media. Su misión inicial fue clara: elevar la calidad de la enseñanza mediante formación universitaria especializada.

El Dr. Ignacio Alonzo, académico y testigo de la evolución institucional, recuerda que este paso fue decisivo para el país. “La forma sistemática, planificada y acertada de la realización de su labor evidenció la necesidad de enrolar estudiantes de diferentes partes del país, formándose como profesores… con resultados notables en la calidad de la enseñanza”, afirma.
Durante 33 años, la institución consolidó su prestigio hasta que, en 1989, tras marchas, mediaciones y presión social, se transformó oficialmente en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán. Ese cambio marcó un antes y un después en la formación docente hondureña.
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Una universidad que sostiene el sistema educativo
Hoy, la UPNFM atiende a unos 21 mil estudiantes en 23 carreras de licenciatura, 13 maestrías y dos doctorados. Sus cuatro facultades —Humanidades, Arte, Educación y Ciencias Básicas— y sus 10 centros regionales la convierten en la segunda institución pública de educación superior más antigua del país, después de la UNAH.



Además, impulsa programas clave como Formación Continua, PREUFOD, Formación Inicial Docente (FID) y Formación de Formadores, que fortalecen la profesionalización de maestros en servicio.
El Dr. Alonzo destaca que “no se puede hablar de la historia de Honduras sin hablar de la UPNFM”, subrayando su aporte a la ciencia, la cultura y las artes, así como su papel en la mejora continua del sistema educativo.
Reconocimiento internacional y visión de futuro

En su 70 aniversario, la UPNFM obtuvo por segundo año consecutivo la acreditación de HCERES, la agencia francesa que evalúa instituciones de educación superior a nivel mundial. Este logro abre puertas para la homologación de títulos, certificaciones y fortalecimiento de posgrados.

La rectora, Dra. Lexy Concepción Medina, señaló a Proceso Digital que la universidad apuesta por la ciencia básica, la tecnología y la internacionalización. “Estamos trabajando fuerte para que la Universidad no solo sea reconocida a nivel de país, sino también a nivel internacional”, afirma.
Su visión incluye alianzas estratégicas globales, modelos flexibles de aprendizaje y la preparación de docentes capaces de insertarse en contextos educativos internacionales, como ya ocurre con profesionales contratados por Global Teaching Partners en Estados Unidos.
Más allá de las aulas: investigación, innovación y comunidad
A pesar de no ser autónoma y contar con recursos limitados, la UPNFM ha desarrollado una sólida estructura académica y de investigación. Entre sus logros destacan:

El Centro de Investigación e Innovación Educativas (CIIE), fundado en 1959, considerado el mejor centro educativo del país; el CIIE de Gracias, Lempira, inaugurado en 2017, con resultados sobresalientes y el Observatorio Universitario de la Educación Nacional e Internacional (OUDENI).
Igualmente, el Instituto de Investigación y Evaluación Educativas y Sociales (INIEES); el Instituto de Innovación Tecnológica (IINTEC) y su sistema editorial, congresos, simposios y programas de actualización docente.
La universidad también ha incursionado en el deporte, destacando el equipo de fútbol Lobos UPNFM, que desde 2017 compite en la primera división del fútbol hondureño.
Dignificar la carrera docente: un desafío vigente
La rectora Medina ha insistido en la necesidad de revalorizar la profesión. “Ya es tiempo que abandonemos el pesimismo y reconozcamos al docente hondureño por su dignidad”, expresó recientemente. Sus palabras reflejan un sentimiento compartido por generaciones de maestros formados en la institución.

La UPNFM continúa formando profesionales con pensamiento crítico, sensibilidad humana, creatividad y capacidad investigativa. Su lema, Educar para Transformar, resume una misión que trasciende aulas y décadas.
Una institución que ha marcado el país
Setenta años después de su fundación, la UPNFM sigue siendo el corazón académico de la educación hondureña. Su historia está hecha de luchas, avances, reconocimientos y, sobre todo, del compromiso de miles de docentes que han llevado su formación a cada rincón del país.
Como concluye el doctor Ignacio Alonzo: “La contribución ha sido enorme. El liderazgo demostrado a través de estos 70 años ha sido claro, permanente, solidario y científico”. (PD)

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